¡Dios mío! Envíanos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan verdaderamente hasta el fin.
Nos hacen falta locos, desafinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
desconocido y cada día más profundo de la pobreza;
aquellos que saben aceptar la masa anónima,
sin deseo de utilizarla como escabel;
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo.
Nos hacen falta locos, ¡Dios mío!.
Locos en el presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores del pobre,
amantes de la paz,
libres de compromisos,
decididos a no hacer nunca traición,
despreciando su propia comodidad, o su vida,
plenamente decididos por la abnegación,
capaces de aceptar toda clase de tareas,
de partir dondequiera que sea por disciplina,
al mismo tiempo libres y obedientes,
espontáneos y tenaces, alegres, dulces y fuertes.
YO DIGO:
PRESENTE!!!!
Notas Relacionadas
Arquidiócesis Angelopolitana contará con 7 nuevos diáconos permanentes
13 de octubre de 2026
Promueve Gobierno Estatal educación, tecnología y energía limpia en Oriental
13 de octubre de 2026
“No hay medicinas ni personal suficiente”: trabajador evidencia la profunda crisis en el IMSS
12 de octubre de 2026
Goteras, humedad y muebles perdidos: la factura de las lluvias
12 de octubre de 2026
Valet parking en Puebla: robos, autos desvalijados y clientes sin respuesta
12 de octubre de 2026
El sueño poblano es la revolución del campo: Armenta Mier