Zoom, la empresa de comunicaciones por video que se convirtió en sinónimo de trabajo remoto durante la pandemia, tomó la decisión de requerir que su personal regrese a la oficina, lo que significa un cambio significativo en su política de trabajo flexible.
La compañía anunció que quiere implementar un “enfoque híbrido estructurado” para sus empleados, argumentando que este enfoque será más efectivo en el futuro. Según la nueva directriz, los empleados que vivan en un rango de 80 kilómetros de cualquiera de las oficinas de Zoom deberán trabajar en persona al menos dos veces por semana.
Esta medida refleja una tendencia en el mundo empresarial, con empresas grandes como Amazon y Disney también reduciendo los días de trabajo remoto en un esfuerzo por reintegrar a sus empleados en entornos de oficina.
Zoom fue clave para el home office durante la pandemia, y aunque la empresa apoyó el trabajo remoto después de pandemia, ahora pide a sus trabajadores regresar a la oficina para una modalidad de trabajo híbrido. ¿Crees que es mejor el trabajo de oficina, híbrido o remoto? pic.twitter.com/c2t5FrADGJ
— Javier Matuk (@jmatuk) August 7, 2023
Encuestas recientes sugieren que, aunque la capacidad de trabajar desde casa se ha mantenido en cierta medida, existe un deseo tanto de trabajadores como empleadores por encontrar arreglos de trabajo más flexibles. En Estados Unidos, donde está la sede de Zoom, aproximadamente el 12 % de los trabajadores seguían trabajando completamente de forma remota en julio, mientras que un 29 % tenían políticas de trabajo híbrido, según una encuesta hecha por investigadores de la Universidad de Stanford y otros.
Estas cifras se asemejan a las tendencias observadas en el Reino Unido y otros lugares, y marcan un cambio significativo en comparación con el 5 % de días trabajados desde casa registrado antes de la pandemia en Estados Unidos.
Zoom, que prometió a su personal la posibilidad de trabajar de manera remota indefinidamente, cambió este enfoque. La empresa planea implementar esta nueva política en agosto y septiembre en un calendario escalonado, variando según la ubicación geográfica.