En un ambicioso proyecto que combina tecnología de vanguardia con medidas de seguridad mejoradas, el Departamento de Defensa de Estados Unidos puso en marcha la construcción de una base militar innovadora en el estado de Florida. La base, llamada “Tydall”, está siendo reconstruida tras la devastación que causó un huracán en 2018, y su versión renovada se enfocará en la seguridad y la resiliencia frente al cambio climático.
Lo más llamativo del proyecto es la introducción de perros robot semiautónomos para patrullar y proteger las instalaciones. Estos sofisticados perros mecánicos harán rondas de vigilancia y estarán programados para identificar y neutralizar a posibles intrusos armados, ayudando a mantener la seguridad en el perímetro de la base.
Además de estos robots, la base contará con un sistema de inteligencia artificial (IA) que vendrá integrado a sus cámaras de seguridad. Este sistema, que lleva por nombre ZeroEyes, tiene la capacidad de detectar diversos tipos de armas y puede identificar a un tirador a larga distancia. En caso de detectar una amenaza, se activará una alarma que alertará a las fuerzas de seguridad para que intervengan de manera rápida y efectiva.
George O. Barr Elementary School in Silvis has about 450 students. It’s one of the smaller schools in the Quad-Cities.
— ZeroEyes (@ZeroEyesAI) August 7, 2023
But this year it’s using a new security technology called ZeroEyes – an artificial intelligence system developed by Navy SEALS.
It syncs with the school’s… pic.twitter.com/oIipFhSggl
En este proyecto, la seguridad y la protección contra los efectos del cambio climático serán la prioridad. La base Tydall incorporará edificios inteligentes y se diseñará para resistir huracanes y prevenir inundaciones debido al posible aumento del nivel del mar. Además, está creando un modelo virtual de la base utilizando tecnología de “gemelos digitales”, lo cual permitirá simular y entrenar respuestas ante posibles escenarios catastróficos, como la llegada de un huracán de gran magnitud.
El sargento Nicholas Murphy del escuadrón 325 de las fuerzas de seguridad expresó que “el sistema detecta escopetas, rifles y otros modelos de armas”, y agregó que las capacidades de vigilancia de 360° junto con la rápida respuesta de las fuerzas de seguridad mejorarán considerablemente la seguridad en la base.