La policía estatal de Colorado logró resolver un caso de asesinato que permaneció inconcluso durante casi 50 años, dio a conocer el Departamento de Policía de Westminster.
Una joven identificada como Teree Becker, quien entonces tenía 20 años, fue vista por última vez el 4 de diciembre de 1975, haciendo autostop para visitar a su novio en la prisión de Brighton en Colorado. Sin embargo, dos días después su cuerpo fue hallado por una pareja en motocicleta en un campo cerca de Denver, y desde entonces la investigación estuvo inconclusa.
La autopsia reveló que Becker fue asesinada por asfixia y previamente había sido violada. Tras numerosos reexámenes del caso, el asesino fue identificado gracias a las tecnologías de ADN y genealogía genética, marcando un avance importante en la investigación.
50-year-old Colorado cold case solved after woman's killer identified by DNA technology
— ???? News (@XNews_29) February 1, 2024
Thomas Martin Elliot, who died in 1991, was identified as the killer of Teree Becker, a "free spirit" who was found dead on Dec. 6, 1975, in Westminster, Colorado. pic.twitter.com/rx9Qc34DO4
El sospechoso fue identificado como Thomas Martin Elliott, un criminal con un historial de entradas y salidas de prisión. Según el comunicado, Elliott se suicidó en octubre de 1992, cuando tenía 40 años.
La investigación utilizó métodos avanzados de recolección y análisis de ADN, revelando que el ADN del sospechoso coincidió con un caso sin resolver de 1991 en Las Vegas, lo que permitió a los investigadores vincular los crímenes y avanzar en la identificación.
La tarea de rastrear el ADN de Elliott fue desafiante debido a la naturaleza compleja de su árbol genealógico, complicado por el divorcio de sus padres y su adopción por parte de su padrastro, quien le dio su apellido. La resolución de este caso destaca el poder de las tecnologías forenses modernas para resolver crímenes de larga data y llevar justicia a las víctimas y sus familias.