El ministro de Seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir, ordenó directamente el maltrato y la tortura de prisioneros palestinos, según un reporte de una comisión independiente de la ONU sobre la ocupación en Palestina, publicado este jueves.
"El reporte halló que el maltrato institucional contra los detenidos palestinos, una arraigada característica de la ocupación (israelí), tuvo lugar bajo órdenes directas del ministro israelí a cargo del sistema de prisiones, Itamar Ben-Gvir, y fue alentada por incitaciones a la violencia por parte del gobierno de Israel", dice el documento de la comisión internacional independiente de investigación sobre el territorio palestino ocupado, incluyendo Jerusalén Este e Israel.
El documento añade que las fuerzas armadas de Israel cometieron delitos de lesa humanidad durante sus operaciones en Gaza y que tanto el ejército del Estado hebreo como los grupos armados palestinos, torturaron prisioneros.
"El reporte halló que las fuerzas de seguridad de Israel deliberadamente detuvieron, torturaron y asesinaron a personal médico y atacaron vehículos médicos durante su asedio a Gaza, a la vez que restringieron los permisos para dejar el territorio en busca de tratamiento", dice el reporte.
Estas acciones "constituyen los crímenes de guerra de asesinato intencional y maltrato y de destrucción de propiedad civil protegida, así como el crimen de humanidad de exterminio", agrega el documento.
La comisión de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) detectó que miles de detenidos, tanto niños como adultos, muchos de manera arbitraria, fueron víctimas de abuso sistemático, violencia física e intelectual, violencia sexual y de género, que constituyen crímenes de guerra y contra la humanidad.
La comisión insta a las autoridades de Israel a "cesar inmediatamente" los ataques contra instalaciones médicas, sus funcionarios y sus vehículos, ponga fin a la detención ilegal de ciudadanos palestinos, incluyendo niños, y deje de torturar y maltratar a todos quienes fueron detenidos o arrestados.
Además, pide a las autoridades palestinas y a las autoridades de facto en Gaza, que liberen a los rehenes en su poder, de manera inmediata e incondicional, e investigue las violaciones al derecho internacional, incluyendo los ataques a instalaciones médicas en territorio de Israel.