Foro Económico Mundial Davos 2026, el lugar donde el mundo reescribió sus propias reglas

Foro Económico Mundial Davos 2026, el lugar donde el mundo reescribió sus propias reglas

Foto: Xinhua

En menos de un mes, el año 2026 trajo episodios que lograron remover los cimientos del mundo entero. La caída del chavismo en manos de fuerzas estadounidenses, la rebelión de los iraníes que aprieta contra las cuerdas al régimen del Ayatolá y la mayor tensión en décadas entre Europa y Estados Unidos por el destino de Groenlandia ocurrieron en menos de 20 días.

 

Pero estos hechos, lejos de ser aislados, demostraron ser parte de una nueva tendencia. El orden liberal tal como lo conocíamos desde la Segunda Guerra Mundial, basado en el multilateralismo y el derecho internacional, parece hoy estar siendo batallado por un sistema unilateral desprovisto de reglas universales y basado en la fortaleza militar de cada país.

 

Ese sistema, orquestado por Donald Trump desde su regreso a la Casa Blanca, se ha comportado como una planta, que crece con cautela, pero también con constancia. Para la edición 2026 del Foro Económico Mundial (WEF) en Davos, Suiza, esa planta finalmente floreció.

 

En un primer momento, el WEF se convirtió en un lente de aumento de las tensiones entre los más históricos aliados occidentales. Como el primer encuentro de líderes mundiales luego de varios días agitados, el Foro fue la oportunidad de las principales potencias para hacer pública su disconformidad con la actitud de sus socios más cercanos.

 

Emmanuel Macron no dudó en arremeter contra Trump. Desde que el presidente estadounidense puso la mira sobre Groenlandia por "cuestiones de seguridad", la relación entre Europa y Estados Unidos ha ido en declive. Pero, el escenario se volvió más convulso cuando el mandatario norteamericano comenzó a presionar al viejo continente por medio de medidas arancelarias.

 

En este sentido, el presidente francés cuestionó los mecanismos coercitivos de su par estadounidense y aseguró que Europa "no debería dudar en desplegar" las herramientas a su disposición para proteger sus intereses. Además, en un intento por cuestionar la visión de Trump, Macron afirmó que los europeos "preferimos el respeto a la brutalidad, la ciencia por sobre las teorías de conspiración, el Estado de derecho a la ley del más fuerte".

 

Aun así, los cuestionamientos también apuntaron contra Europa. El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, diezmado con una guerra que está por llegar a su cuarto año, instó al continente a adoptar un peso real en la geopolítica en lugar de limitarse a cuestionar a Trump. El mandatario pidió no caer en el rol de "una ensalada de segundos poderes" y apeló a la unidad: "Europa puede y debe ser una fuerza global que ayude a todos desde el Medio Oriente a cualquier otra región en el mundo".

 

Sin duda, la palabra más esperada era la de aquel en torno a quien todo el Foro 2026 giraba. Trump inició su discurso alabando las políticas implementadas en su país para luego llegar al meollo del asunto. El mandatario trajo calma a Europa al asegurar que no utilizaría la fuerza para tomar posesión de Groenalndia, además accedió por la vía diplomática a negociar con la OTAN para continuar con su objetivo.

 

Así y todo, el Foro fue empapelado con otro motivo al día siguiente para darle la bienvenida a la "Junta de Paz", una iniciativa liderada por Trump para garantizar una "paz duradera" en regiones afectadas por conflictos. La firma del proyecto estuvo acompañada por aliados de Trump, no así por los históricos amigos de Estados Unidos que actualmente mantienen una tensa relación con su actual líder.

 

Este Consejo no está exento de controversia. Muchos señalan la idea como una forma de contrarrestar la influencia de Naciones Unidas y reemplazarla por una organización comandada exclusivamente por Trump.

 

Lo cierto es que este parece ser un primer experimento para desterrar a las organizaciones internacionales y fundar un mundo basado en la influencia de las potencias. Si bien la resistencia a esta tendencia pudo oírse de parte de varios oradores, otros decidieron evaluar la manera de cuidar sus intereses en un potencial mundo sin instituciones horizontales.

 

Marc Carney fue más allá de las tensiones actuales, confirmando el debilitamiento del multilateralismo y subrayando la necesidad de los Estados de actuar solos a partir de ahora, "Cuando las reglas ya no te protegen, debes protegerte", aseveró el Primer Ministro de Canadá.

 

En definitiva, si hay algo que caracterizó el Foro Económico Mundial 2026 fue la sintonía conceptual. Los problemas que atraviesa el mundo dejaron de ser el cambio climático, las desigualdades sociales y el hambre para ser ahora cómo se sobrevivirá en un nuevo y potencial orden mundial. El WEF representó el primer espacio del año en el que gobiernos, corporaciones y organismos lograron volcar su visión del mundo, no siempre plasmado en consenso, pero sí en la noción de algo nuevo. (NotiPress)

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