A partir de este miércoles, el precio del kilo de tortilla registrará un aumento de entre 2 y 4 pesos, de acuerdo con el Consejo Nacional de la Tortilla (CNT). El ajuste no será uniforme, ya que dependerá de cada región y establecimiento, pero tendrá impacto a nivel nacional en uno de los alimentos básicos de mayor consumo en el país.
El presidente del CNT, Homero López García, explicó que el incremento responde a un rezago acumulado de hasta tres años, periodo en el que los costos de producción, como la harina de maíz, el gas LP, la energía eléctrica, el transporte y el mantenimiento, han aumentado sin reflejarse completamente en el precio final. A esto se suma un déficit estimado de 16 % en los márgenes de ganancia de las tortillerías.
De igual forma, la empresa Maseca anunció un aumento de 450 pesos por tonelada de harina a partir del 15 de abril, lo que equivale a cerca de 25 centavos por kilo. No obstante, representantes del sector insisten en que el alza no responde únicamente a este insumo, sino a una presión generalizada en los costos operativos.
Datos del Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM) muestran que el precio de la tortilla ha registrado un aumento sostenido en los últimos años. En diciembre de 2020, el promedio nacional era de 15.54 pesos por kilo; para septiembre de 2022 rondaba los 22 pesos, y entre 2024 y 2026 se ha ubicado entre 23 y 25 pesos. Al 13 de abril de este año, el promedio ponderado es de aproximadamente 24.16 pesos por kilo.
En términos acumulados, el precio ha subido cerca de 50 % en cuatro años, lo que ha convertido a la tortilla en uno de los productos con mayor incidencia en la inflación alimentaria. Se estima que cada mexicano consume en promedio 75 kilos al año, equivalentes a unas seis tortillas diarias.
En contraste con el panorama nacional, Puebla se ha mantenido como una de las entidades con el precio más bajo del país. De acuerdo con el SNIIM, entre enero y abril de 2026 el kilo de tortilla en la capital oscila entre 17.69 y 17.77 pesos, mientras que en la zona metropolitana se ubica alrededor de 16.50 pesos.
Históricamente, el estado ha registrado incrementos más moderados, entre 2021 y 2022, los aumentos fueron mínimos, y en 2023 y 2024 se mantuvo por debajo del promedio nacional. Incluso tras un ajuste de 1 peso anunciado en junio de 2025 por la industria regional, Puebla continuó entre las entidades más accesibles.
Aunque el aumento nacional también podría reflejarse en el estado, se prevé que el impacto sea menor en comparación con regiones del norte y el Bajío, donde los precios ya son más elevados.
El alza tendrá efectos directos en la economía familiar. Para un hogar que consume entre 10 y 15 kilos de tortilla a la semana, el incremento representará un gasto adicional de entre 20 y 60 pesos semanales. En los sectores de menores ingresos, donde este alimento puede representar hasta 30 % del gasto en comida, el impacto será más significativo.
Asimismo, negocios como taquerías, fondas y puestos de comida enfrentarán mayores costos de operación, muchos de estos establecimientos trabajan con márgenes reducidos, por lo que podrían optar por aumentar precios al consumidor o ajustar porciones.
El ajuste busca aliviar la presión financiera sobre las tortillerías y evitar cierres, pero ha generado tensiones con el gobierno federal, que considera injustificada la medida. En los próximos días, las negociaciones dentro del PACIC serán clave para definir si el aumento se mantiene o se modera.
Mientras tanto, la tortilla, pilar de la alimentación en México, vuelve a colocarse como un indicador clave del costo de vida y de la estabilidad económica de millones de hogares.