El presidente de Uruguay, Yamandú Orsi, firmó este miércoles el decreto reglamentario de la ley que legaliza la eutanasia, aprobada en octubre de 2025 en el Parlamento.
"La dignidad humana está en el centro de las decisiones más complejas. Firmé el decreto reglamentario de la Ley que regula la muerte médicamente asistida en Uruguay, luego de un proceso largo de debate, reflexión y escucha", escribió el mandatario en las redes sociales.
El año pasado, Uruguay se convirtió en el primer país latinoamericano en aprobar la eutanasia por ley.
El mandatario recordó que hace seis meses se avanzó en garantizar los cuidados paliativos, porque "acompañar, aliviar y cuidar es parte esencial de cualquier decisión en este terreno".
"Sobre esa base, hoy damos este paso, tras una conversación profunda, con raíces filosóficas, éticas y también personales, donde conviven distintas miradas, creencias y sensibilidades. Uruguay sigue construyendo acuerdos en los temas que más importan", concluyó.
ORSI FIRMÓ DECRETO REGLAMENTARIO PARA LEY DE EUTANASIA
— Montevideo Portal (@portalmvd) April 15, 2026
Tras seis meses de su aprobación parlamentaria, el presidente de la República, Yamandú Orsi, reglamentó Ley de Muerte Digna. La norma podrá ser solicitada por pacientes con enfermedades irreversibles.
El presidente anunció… pic.twitter.com/UBbsh1JREQ
Con la ley se pretende garantizar el derecho a "transcurrir dignamente el proceso de morir".
La normativa indica que puede aplicarse a mayores de edad, "psíquicamente aptos", que padezcan "patologías o condiciones de salud crónicas, incurables e irreversibles" que menoscaben de forma grave "su calidad de vida".
El objetivo de la eutanasia en estas circunstancias será que la muerte del paciente se produzca de manera "indolora, apacible y respetuosa de su dignidad".
La ley dispone que todas las instituciones públicas y privadas que integran el sistema integrado de salud de Uruguay deben poner a disposición de los usuarios el servicio de eutanasia.
Si alguna de ellas aduce motivos de carácter filosófico o confesional para llevar adelante el procedimiento, deberá coordinar con otra institución para hacer cumplir la ley.
Del mismo modo, si un médico presenta "objeción de conciencia" para negarse a prestar el servicio, la institución deberá garantizarlo.
El derecho aplica a uruguayos, naturales o legales, y a extranjeros con residencia probada en el país.
Uruguay, en donde el Estado y la religión están separados desde 1919, se convirtió en el cuarto país de América en aprobar la eutanasia luego de Canadá, Ecuador y Colombia.